Un día cualquiera con los esquís en la mochila, hace sol y he estado enfermo durante cuatro días, dejo la furgo y camino. Pronto empiezo a pisar nieve y ya no necesito andar, ahora "foqueo" hacia la cota 1718m, donde hoy las nubes que viene del suroeste no se atreven a pasar dejando un cielo limpio, al norte el mar Cantábrico. Ya no me acuerdo de los dolores de la gripe. ¡Estoy en mi montaña!
Pregúntame